El orden de los trámites
Las inscripciones dependen unas de otras. En general, el camino es este:
- CUIT y clave fiscal. El punto de partida para cualquier inscripción.
- Elección del régimen: monotributo o responsable inscripto, según tu actividad, tus clientes y tus números.
- Inscripción ante ARCA (ex AFIP) en el régimen elegido.
- Ingresos Brutos en tu provincia, o Convenio Multilateral si trabajás en varias.
- Punto de venta para poder facturar.
- Habilitación municipal, si tenés local o la actividad lo requiere.
- Inscripción como empleador, si vas a contratar personal.
- Registros especiales que exija tu actividad.
La decisión que más importa: el régimen
Casi todos arrancan en el monotributo, y para muchos es lo correcto. Pero no siempre:
- Si tus clientes son empresas que necesitan factura A, el régimen general puede ser necesario.
- Si tus compras tienen mucho IVA, en el monotributo lo perdés.
- Si vas a facturar cerca del tope desde el principio, conviene anticiparse.
- Si vas a tener socios, puede convenir una sociedad desde el inicio.
Lo analizamos con una proyección simple de tus ingresos y gastos antes de inscribirte.
Qué incluye
- Reunión inicial para entender tu proyecto.
- Recomendación del régimen, con números.
- Todas las inscripciones nacionales y provinciales.
- Habilitación del punto de venta y guía para la primera factura.
- Orientación sobre la habilitación municipal.
- Calendario de tus obligaciones mensuales y anuales.
- Recomendaciones para separar las finanzas personales de las del negocio.
Errores frecuentes
- Empezar a facturar y recién después pensar en Ingresos Brutos.
- Inscribirse en una actividad que no refleja lo que hacés.
- Usar la cuenta personal para todo.
- Declarar una fecha de inicio que no coincide con la realidad.